1 Crónicas

SOBRE ESTE DIBUJO
Una mirada sacerdotal al reinado de David
Intentaré mantener esta explicación más breve que la anterior.
Así como Deuteronomio repasa los primeros cuatro libros de la Biblia, Primero y Segundo de Crónicas me parecen un repaso de la historia bíblica desde Génesis hasta este momento.
En la esquina superior izquierda puede verse apenas un poco de las nubes de la creación que dibujé en la primera obra. Debajo de ellas hay un embrión. Mientras lo dibujaba me vino a la mente el “Niño Estelar” de 2001: A Space Odyssey.
A partir de allí, la obra se desarrolla por medio de las numerosas genealogías registradas en Primero de Crónicas: Adán, los hijos de Jacob, también llamado Israel, los descendientes de David, Hur, Aser, Simeón, Rubén, Isacar, Benjamín, Neftalí, Manasés, Efraín, la línea sacerdotal y la familia del rey Saúl.
Representé a estos descendientes como niños, o “hijos de”, vestidos de blanco. También simbolizan el crecimiento y desarrollo de Israel a medida que el pueblo salió de Egipto dando sus primeros pasos y finalmente cruzó el Jordán.
El libro después repasa la muerte de Saúl y sus hijos. Puede verlos cerca de la parte superior, vestidos de rojo y reunidos alrededor de Saúl mientras cae sobre su espada.
En la parte inferior, David aparece como rey sobre todo Israel. Hacia el centro a la izquierda está mi representación de las batallas libradas por David y sus hombres.
Cerca del centro puede verse el accidente ocurrido mientras se transportaba el Arca del Pacto. Cerca de allí está la tienda preparada para el Arca, junto con el altar donde David hizo ofrendas después de ordenar un censo para medir cuán grande y poderoso se había vuelto su reino, en vez de recordar lo que Dios había hecho por él.
La tierra estaba dividida entre las tribus, como en Josué, y utilicé los colores tribales que asigné por primera vez a los estandartes en Números. El pueblo también fue organizado conforme a sus responsabilidades de servicio a la nación y al templo que David preparó para que su hijo Salomón construyera para Dios.
Esta obra reúne la historia que se ha desarrollado desde el principio:
Creación, caída, diluvio, Babel, Abraham, Isaac, Jacob y José, cuyos hijos heredaron y dividieron la tierra.
Esclavitud y liberación.
Sacrificio santo y servicio santo.
Caminar, vagar y esperar.
Mirar hacia atrás, hacia dentro y hacia arriba.
Asegurar la tierra y establecerse en ella.
Deterioro, liberación y depravación, en lo religioso, lo político y lo moral.
La guía de Dios.
El liderazgo de Samuel, Saúl y David.
El ascenso de David, sus transgresiones y los problemas que causaron.
Una nación convirtiéndose en dos.
Dos naciones dejando de existir.
Y a través de todo ello, la mano de Dios sigue obrando.