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Números

numbers

SOBRE ESTE DIBUJO

Caminar

Vagar

Esperar

Números es un libro de caminar, vagar y esperar.
Los años en el desierto nos recuerdan que con frecuencia existe una diferencia entre atravesar una temporada de desierto y escoger vivir allí. Israel vagó un año por cada día que los espías exploraron la tierra. Es una imagen solemne de demora, consecuencia y del costo de la incredulidad.
Esta obra presenta los estandartes que creé para representar a las doce tribus. Cada estandarte incluye el número de hombres con edad suficiente para ir a la guerra cuando los israelitas entraron en el desierto. Las tribus están distribuidas al norte, sur, este y oeste, conforme al orden indicado en el libro. Elegí los colores de los estandartes siguiendo el círculo cromático de un artista.
Un par de años después, durante mis estudios, descubrí que tradicionalmente las tribus estaban asociadas con estandartes y colores propios, relacionados con las piedras preciosas del pectoral del sacerdote. Para entonces ya era demasiado tarde para cambiarlo, y en obras posteriores continué utilizando estos mismos colores tribales cada vez que sabía que una persona pertenecía a una tribu determinada, haciendo que su ropa coincidiera con el color del estandarte.
Aunque Números contiene muchas ofrendas, sacrificios, leyes, deberes y ordenanzas, decidí no enfatizarlos aquí porque ya los había representado en Levítico. En cambio, me concentré en el censo y la organización del pueblo mientras se preparaba para recibir su herencia.
Las cosas no sucedieron como se esperaba. Las quejas, la desconfianza, la desobediencia y los conflictos marcaron gran parte del camino. En cierto momento, Dios envió serpientes ardientes entre el pueblo hasta que Moisés intercedió por ellos. Al recorrer la obra con la mirada verá señales de batalla, enfermedad, la serpiente de bronce y a Moisés de pie en el centro, con las manos extendidas, suplicando en favor del pueblo.
Finalmente, la segunda generación queda preparada para cruzar más allá del Jordán.
Una manera aproximada de percibir el peso de aquellos años en el desierto es recordar que allí murió toda una generación. Si bastante más de un millón de adultos estuvieron bajo juicio durante esos cuarenta años, la cantidad de muertes día tras día debió ser abrumadora. El desierto no fue solamente un lugar de espera, sino también un lugar de disciplina, consecuencia y preparación.

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